Las obras habían sido abandonadas en el año 2012, fueron retomadas y culminadas por el Gobierno del Paraguay, marcando de esta manera un hito en la política habitacional.

Las nuevas viviendas devuelven esperanza, estabilidad y dignidad a las familias que durante años esperaron este momento.

Cada hogar construido representa el comienzo de una nueva etapa, con seguridad, arraigo y oportunidades para crecer.