La hidratación es fundamental para el cuerpo y desde el Ministerio de Salud instan a beber entre 2 y 3 litros de agua por día, para mantener la hidratación corporal en todas las estaciones del año.
«El consumo de agua en invierno, por lo general, es menor que en días calurosos. En estos días fríos, la temperatura corporal no detecta fácilmente su falta de hidratación y esto hace que, muchas veces, la piel se reseque, y más aún con la ducha caliente».